sábado, 28 de diciembre de 2013

Capitulo 29: Ahora lo entiendo todo

Mire el cielo estrellado de la noche, vi que estaban llegando nubes que no me dejaban ver todas las estrellas del cielo, se acercaba una tormenta de verano. Se me pusieron los pelos de punta, estamos a finales de julio pero hace bastante frío para esta época.
Mire a mi lado y allí estaba él sentado en el tejado de nuestro edificio con su brazo rodeándome el cuello y mi cabeza apoyada en su hombro.
-¿Cuánto tiempo llevábamos sin hacer esto?- Le pregunte.
-Hace casi un mes, una semana antes de que empezáramos con lo de la casa.- Me respondió Ross.
-Lo echaba de menos.
-Y yo.- Suspiró dándome un beso en la cabeza.
-Mire el reloj que llevaba Ross en la muñeca las 5:30. La cena había terminado a las tres de la noche y al llegar a casa lo único que hice fue despedirme de mi padre dándole las buenas noches, ir a mi habitación, cerrar la puerta y salir por la ventana sin hacer ruido para que no se enterará. Subí las escaleras y llegué a la azotea y sentado en un lado del tejado estaba él, aquel chico rubio que me tenía loca, aquel chico que se había hecho camarero solo para estar conmigo y ya llevaba dos horas con él en esta azotea, nuestro sitio.
-Me voy, que tengo sueño.- Le dije triste y cansada.
-Vale.- Me dijo él, se notaba en la voz que también estaba muy cansado.
Nos levantamos le di un beso en la boca.
-Gracias.- Le susurre.
-¿Por qué?- Me pregunto con una sonrisa.
¿Por qué?¿Por qué? Ha sido camarero en una cena dónde la mayoría de la gente era ricos pijos que no le importaban los demás solo porque estaba yo. Ha estado toda la noche despierto por mí y aún no sabe por que le doy las gracias.
-Por ser tú.-  Respondí, le dí un beso rápido y baje por las escaleras.
Llegue a mi habitación con una sonrisa en la cara y cerré la ventana, me quite al fin ese vestido y deje los tacones (que ya me había quitado hace una hora en el tejado) en el suelo intentando no hacer ruido, me puse mi pijama y me tire en la cama, no tarde nada en dormirme.

Abrí los ojos poco a poco, me estire igual que un gato y bostece me levante tranquilamente y me mira en el espejo mientras me rascaba la cabeza. Allí me di cuenta de que no me había quitado el maquillaje el día anterior, tenía todos los ojos negros de la mascara para pestañas y gracias a eso las ojeras que tenía por dormir poco aún parecían más grandes de lo que eran, a todo esto ¿que hora era?
Me acerqué a la estantería dónde estaba mi móvil, lo cogí y lo encendí, las 12:14. Me di cuenta que tenía bastantes mensajes la mayoría par saber como me había ido la cena, pero había dos mensajes de unas personas con las que aun no había hablado antes desde el móvil eran de María y Carlos preguntando que tal llevaba el día después de la cena.
Me lave bien la cara, por eso no me gusta mucho el maquillaje, no sé ni siquiera por que me puse. Me duche mientras escuchaba canciones de El canto del loco, unos 15 minutos después salí de la ducha me vestí con ropa cómoda para estar en casa y empecé a desenredarme el pelo lo cual me llevaba un buen rato y secarmelo igual, la verdad es que tengo que ir a la peluquería a contármelo ya lo tengo bastante largo.
Al terminar mire hacia mi alrededor, ¿qué podía hacer? Mire el reloj, ya eran poco más de la una. Vi que aún tenía la cama desecha así que me puse música y me la hice además empece a limpiar un poco la habitación, barrí, me hice la cama, limpie los cristales, los espejos, las estanterías,... ¿Hace cuánto que no hacia esto? Un montón, aunque a diferencia de otras personas a mi me gusta limpiar, bueno, no se si me entendéis, no soy de esas personas que se pasan todo el día limpiando y no pueden ver nada desordenando o con polvo sino que me gusta limpiar mi habitación y encontrar cosas de cuándo era pequeña, cosas que no me acordaban que existían o que no sabían donde estaban, cosas con los que me puedo poner a jugar.
Cuando estaba con la habitación limpia pero con todas las cosas en el suelo que tenía que volver a colocarlos bien en su sitio me tome un descanso para comer.
Una media hora después volví a recoger la habitación y lo primero que cogí fue los discos de música que tenía todos apilados, cogí una al azar. Era blanco y había un escrito a rotulador Canciones de rock. Me acuerdo perfectamente de este disco me lo grabo Ross para enseñarme que en el rock había canciones muy buenas, lo coloque en la radio y espere a que saliera la primera canción Sweet Child O' Mine 'Guns N' Roses' (http://www.youtube.com/watch?v=1w7OgIMMRc4). Me puse a bailar y canturrear la canción mientras sacaba polvo a los objetos que tenía que volver a poner en su sitio.
De repente me llego un Whatsapp de Ross.

¿Que haces?
Estoy limpiando y escuchando música. ¿Adivinas que CD estoy escuchando?
¿Cual?
El que me regalaste de canciones de rock.
¿Si? Si ya sabia yo que te iban a gustar, ¿por cual vas?
Por la segunda 'Bon Jovi' You Give Love A Bad Name (http://www.youtube.com/watch?v=KrZHPOeOxQQ)
Bueno ya te me imagino bailando como si tocaras la guitarra jajaja. Yo no puedo salir de mi habitación me han castigado.
Es que te tienes que portar bien. Bueno te dejo a ver si termino y luego hablo contigo.

Deje de hablar y me puse a terminar de recoger la habitación, después de siete canciones y haberme puesto a jugar y recordar todo lo que encontraba la habitación ya estaba lista. Mire el reloj las 16:30. Cogí el móvil y me releí la conversación con Ross y me reí para mi, a saber que habría hecho para estar con casi 18 años castigado en su habitación como un niño pequeño, la verdad es que me apetece verle.
Cogí mi móvil, las llaves y la cartera y las guarde en el bolsillo, me peine un poco y salí por la ventana. Baje dos pisos por las escaleras de incendios, hasta llegar al noveno piso, el de Ross.
Vale, ya estoy su habitación es la tercera a la derecha, la casa que esta a la izquierda es de la anciana esa de casi ochenta años que cada vez que me ve me dice que estoy más guapa y me da una piruleta.
Fui poco a poco andando por la pasarela de metal lentamente para llegar a la habitación de Ross, le tercera ventana. Llego a la primera ventana que en el salón, hacho un vistazo por la ventana para ver si hay alguien, estaban sus padres viendo la tele, que por suerte esta en la ventana paralela de la ventana, cruzo rápidamente y me paro en el poco trozo de pared que hay, tengo que cruzar la otra ventana del salón para llegar a la ventana de Ross, voy a cruzar cuando el hermano de Ross empieza a hablar con sus padres.
-Mierda.- Susurro.
Cuándo oigo que se vuelve a ir cruzo la ventana, y al fin la habitación de Ross si que a sido difícil, con la facilidad que tiene Ross en hacer estas cosas no me extraña que sea él quien viene a mi habitación. Mire por la ventana y allí le vi con la PSP jugando tumbado en su cama, voy a trucar en su ventana cuándo su madre entra en su habitación, me escondo detrás de la pared y espero que su madre termine de decirle lo que le quiere.
Antes de dejar de escuchar sus voces veo a una chica y un chico familiares pasar por la calle enfrente de mi edificio. La chica muy guapa con piel bronceada y mechas californianas rubias y el chico alto y fuerte pero la verdad que no muy guapo.
¿Qué hacen juntos?¿Por qué va con él? Creía que no lo quería ver, que ya había pasado página, pero por otro lado por eso estaba tan rara, ¿qué hacía con él? Ha vuelto a las drogas seguro, ahora lo entiendo todo.
Me quede en shock y en ese momento y me olvide que había venido a ver a Ross.
Volví a mirar por la ventana ya podía entrar y besar sus labios pero en vez de eso volvía mi habitación.
No me lo podía creer, igual no eran ellos. Si, si que lo eran por mucho que quiera creer que no. Claro, como no lo he imaginado antes.
Pase toda la tarde pensando en esa pareja, pensando sobre todo en ella y la mala vida, pensando en Sara y Chema.

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