jueves, 12 de diciembre de 2013

Capitulo 27: Te quería hacer una sorpresa

Todos se quedaron asombrados cuando me vieron.
-¡Julia!- Gritaron excepto Megan.
-Hola- Salude un poco tímida.
-Cuanto tiempo.- Me dijo Carlos acercándose a mi.
-Si.- Reí
-Hace tiempo que no venías por aquí ¿eh?.- Me dijeron los gemelos mientras se ponían a cada lado de mi.
Yo simplemente me reí.
-Me la he encontrado con su padre mientras hablaba con el mio y me he dicho que seguramente la queríais ver.- Explicó Hugo, que hasta ha mejorado con los años.
-Bueno, y dinos, ¿que haces por aquí?- Dijo muy seria Megan que tenía pecas por toda la cara.
-Nada, simplemente mi padre me dijo que tenía que venir a la cena de empresas.- Le respondí mientras miraba a sus ojos verdes.
-Aah.- Exclamo Megan poco convencida.
De repente se oyó unos taconeos y una risa de aguda con otro de hombre.
-Chicos, mirar quien ha venido.- Dijo una voz aguda.
Me giré y como no había una chica rubia aunque un poco más oscura que Megan, muy guapa también,
Andrea
Megan

puede que hasta más, pero al revés que esta que tenía unos maravillosos y penetrantes ojos verdes los tenía muy oscuros aunque sin cambiar la magia.
-Hola Andrea.- Dije muy seria y tranquila.
-Aah, hola Julia.
Oí como le preguntaba a Megan el porque estaba aquí y que ella respondiera con un no lo sé.
Mire al lado y había un chico muy guapo. Era alto y musculoso, tenía unos preciosos ojos azules, hasta mejores que los de Hugo, además tenía el pelo castaño en punta y corto por los lados.
-¿Julia?- Me pregunto.- ¿Cuánto has cambiado?- Sonrió.
-¿Bruno?¿Que tal?... Cuanto tiempo.- Le sonreí.
-Si, bueno, llevo bastantes años sin venir.
-Si, yo también.
-Es verdad, venga Bruno nos tenemos que decir muchas cosas.- Interrumpió la voz de Andrea.
Nos pusimos a hablar en la esquina dónde me había llevado antes Hugo.
Me llego un mensaje de Ross preguntándome como iba la cena yo le respondí que bien pero que le echaba de menos.
 Fue pasando el rato y salieron los camareros con bandejas llenas de copas y pequeñas tapas. Yo me negué a beber el champan que nos ofrecieron al igual que María.
Sonó un pitido en mi móvil, era mensajes de Ross.

¿Te aburres?
No, por ahora va bien la comida
¿Estas con 'amigos'?
Si, la verdad, es que son bastantes simpáticos conmigo después de tantos años
Me alegro, pero recuerda quienes son tus amigos de verdad
Jaja, tranquilo que nunca me olvidare de ti y de los demás. Ademas te hecho de menos.
Quien sabe, igual tienes algunas sorpresa
Si, ya, bueno, vuelvo a la cena

Me vino el hambre así que empece a coger tapas de las bandejas de los camareros. Se me acercaron bastantes camareros preguntando si quería coger una tapa.
-¿Le gustaría coger una tapa señorita?- Dijo una voz muy familiar.
Mire a los ojos de quien se había acercado a mi para darme la comida que estaba en la bandeja. Y si, eran esos ojos que me gustaban tanto, eran los ojos que me habían devuelto a la vida, eran las ojos que me hacían sonreír, los ojos con los que soñaba todas las noches, esos ojos marrones con un gran brillo y más abajo estaban esos labios que tenían una sonrisa preciosa y que tanto había y deseaba besar. Era aquel rubio con ojos marrones y sonrisa maravillosa, vestido de camarero con una bandeja en la mano llena de pequeños vasos con algo dentro que sacaba buena pinta, aquel chico que hace unos momentos me había enviado mensajes preguntándome como iba la cena y diciéndome que igual había una sorpresa, claro que había una sorpresa, él.
-Si.- Le sonreí.                                                                                     Hugo:
Él me devolvió la sonrisa y le preguntó a los demás si querían. Andrea y Megan le dijeron que si y al darse la vuelta se pusieron a cuchichear de Ross. Intente escucharlo hablaban sobre el camarero que habían visto que era muy guapo.
Se acerco Hugo a hablar conmigo estuvimos hablando de los viejos tiempos de cuando dábamos vueltas por
los jardines del restaurante sin pedirle permiso a nuestros padres, para así creer que eramos jóvenes escapándonos para ser felices, me acordaba perfectamente, pero ahora tengo un novio de verdad, que me quiere aunque haga tonterías y que le da igual mi pasado. Y como no, me llego un mensaje de él justo cuándo estaba pensando en él.

Descanso de 10 minutos

Lo busque con la mirada y estaba en la puerta que salía a los jardines. Me hizo una señal con la cabeza para que saliera con su maravillosa sonrisa.
-Hugo salgo un momento.
-Vale.- Dijo no muy entusiasmado.
Me acerque a la puerta de los jardines, salí y no lo vi. Fui dando vueltas por los arboles y el camino y no vi a nadie. Noto una respiración detrás de mi, y cuando me quise dar cuenta ya estaba besando a Ross, me había cogido de la mano y empujado hacía él.
El beso duro un par de minutos sonreímos y nos separamos. Yo me reí y lo único que pude hacer fue morderme el labio mientras le abrazaba y apoyaba mi cabeza en su pecho, estuve unos minutos escuchando su latidos.                                                                                                   
-¿Qué haces aquí?-  Le susurre al final mirándole a los ojos.
-Te quería hacer una sorpresa.- Me sonrió.       
Me mordí el labio y lo abrazo aún más fuerte, le dí un beso en los labios y le susurre gracias varias veces.
-Creo que tienes que volver al trabajo.
-Si, vamos.
Él se adelanto para llegar bien a seguir trabajando de camarero. Y luego entre yo a la sala volví al sitio donde estábamos y me puse a hablar con Carlos.
-¡Cuánto has crecido!- Le exclame mientras le acariciaba su alboroto que tenía por pelo.
-Hombre, eso espero. Te crees que me iba a que dar en uno cuarenta para siempre.- Se rió.
-No, pero me acuerdos que siempre te chinchaba con que eras muy bajito.
-Si, eras muy mala conmigo.
-No, que tú también me molestabas muchos.
-¿Qué? Yo siempre te hacía reír.
-Ya, hacías muchas tonterías tu madre casi siempre te echaba la bronca.- Reímos.


                                                               Carlos:



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