Eran las 16:55 y Carlos ya se acercaba hacia nosotras.
-Madre mía si que sois puntuales.- Nos dijo.
-Es que hoy nos aburríamos mucho.- Le dijo Cris.
-Si, han estado toda la tarde queriendo venir. Bueno, que os presento, este es Carlos- dije señalándolo- y estas son Cris y Paula.- Se saludaron con dos besos.
-Yo también estaba ilusionado de volver a verte.- Me paso el brazo por mis hombros.- Y bueno, de conoceros a vosotras también.- Dijo rascándose el pelo.
-¿Entramos?- Pregunto Paula señalando el starbucks.
-Claro.
En ese momento una melodía salio de mi bolso.
-Pedir por mi.- Les sonreí indicando que entraran ya.- ¿Si?
-Hola Julia, ¿te acuerdas de la fiesta que te dije que haría?
-Emm si.
-Pues que va a ser mañana. Tranquila que puedes traer a tus amigas.
-Emm bueno, no sé si podremos ir.
-No me digas que no quieres ir por Ross.
-¿Qué? No, no, no es por Ross. Tú tranquilo que no tengo a nadie para pedirle permiso.- Dije un poco enfadada.
-A vale, lo siento si te a molestado.
-Bueno, tranquilo, no estoy segura de que si podremos ir. Pero lo tendré en cuenta.
-Bueno vale, te espero allí. Adios.
Le colgué sin despedirme y entre en el edificio de enfrente. Busque a los demás.
-Julia estamos aquí.- Oí decir a Carlos.
Me gire y me senté en la mesa donde estaban los tres.
En ese momento sonó un pitido en el móvil de Carlos.
-Es Bruno, va a hacer una fiesta por el piso nuevo.
-Ya a sido él quien me ha llamado para decírmelo.
-¿Entonces vas a ir?
-No lo creo.- Le di un sorbo a mi bebida. Era dulce, sabía a vainilla y tenia un ligero toque a café.
-Ala, venga Julia tienes que ir.- Me animo Caros.- ¿Por qué no vas a ir?¿Te pilla muy lejos de tu casa?
Paula y Cris se mordieron la lengua para no reírse de esa pregunta.
-En realidad es mi vecino, tengo una pared pegada a la suya.
-¿Enserio?- Carlos se empezó a reir.
-A mi no me hace ninguna gracia.- Le dijo.
-Lo siento cariño, pero si vives en el mismo rellano que él eso significa que tienes que ir a su fiesta si o si.
-¿Y eso por qué?- Pregunto Paula.
-Porque no conocéis como es y le gusta Julia.
-Le gusto porque ahora le a dado por mí, cuándo pasa una tía buena a su lado se ira a por ella.
-Le gustas porque no le haces ni caso y no parara hasta que o consiga, así que hará todo lo que este en sus manos para que vallas a la fiesta y que salgas con él. Es capaz de provocar una pelea entre tú y Ross solo para tenerte disponible para él.
-Bueno, tal vez si vea que una chica cerca de mi le tira los tejos, me deja un poco en paz.- Mire hacia Cris.
-¿Qué? Yo no pienso hacer nada con él.
-A la va Cris, has dicho que te parecía muy guapo.
-Me da igual ahora me he enterado que es un gilipollas.
-Bueno, podríamos hacer algo para que te deje en paz.
Pasaron un par de horas y salimos de starbukcs.
-Bueno creo que ya nos tenemos que ir preparando para la fiesta haber si ligo.- Nos guiño el ojo.
-¿Piensas que Bruno tiene muchos amigos gays?
-Pues no lo sé, espero que si.
-Bueno chicas encantado de conoceros.- Les dijo con dos besos en la mejilla a cada una.
-Igualmente, y haber si quedamos más veces.
-Eso espero.
-Venga, Carlos, hasta luego.- Le abrace.
-Hasta luego, guapa, y recuerda que tienes que ir a la fiesta o si no Bruno no te dejará en paz hasta que vallas.
-De acuerdo.- Le dije al final.
-Adios.- Se despidió y vimos como se fue por el lado contrario que nosotras.
-Oye chicas, me podéis acompañar a la casa, es que me dejé allí el cargador del móvil.- Nos dijo Cris.
-Caro, vamos.- Dijo Paula.
Subimos as escaleras de la casa y llegamos hasta la habitación francesa de Cris.
-Vale, aquí esta, ya nos podemos ir.
No me enteré de esa frase porque estaba atenta a otra habitación con la puerta volcada.
-Julia, ya nos podemos ir.
Abrí un poco más la puerta y me encontré lo que temía. un bulto estaba tapado por as mantas y parecía que estaba llorando.
-¿Sara?¿Qué ha ocurrido
-Nada, déjalo, he sido una estúpida.
-Cielo, no digas tonterías.- Dijo Paula detrás de mi.
-No merezco que os preocupéis por mi.-Dijo entre llantos.
-No cielo, eso nos da igual.- Le acaricié a cara.
Ella se tapaba la cara y no se movía apenas.
-¿Nos quieres decir lo que ocurre?- Le pregunto Cris.
Sara se seco unas lágrimas y al final se decidió por no decir nada. Como se suele decir una imagen vale más que mil palabras. Y esta imagen nos estremeció mucho. La imagen de como Sara a sufrido, la imagen de que Sara tenía la cara llena de moratones.
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