Le di otro mordisco al trozo de la pizza de cuatro quesos.
-¿Qué queréis hacer?
-No lo sé.- Dijo Paula.
-Que nos hables del buenorro de al lado.- Dijo Cris acomodándose en el sofá.
-¿De Bruno? No por favor. Es uno de la cena de empresa.
-¿Pero todos los de la cena eran los típicos malcriados de papá?
-No, no todos, Carlos es muy majo siempre me he llevado bien con él, nos dimos el móvil para hablar, y también había una chica muy maja, María, es un poco tímida y creo que es de las típicas que apenas hablan y no tienen amigos, tiene un año menos que nosotras pero os caería bien.
-Ay pobre, alguna vez podríamos quedar con ella.- Dijo Paula.
-Si, pero normalmente esta en otra ciudad con su madre aquí no viene muy a menudo, ya le dije que cuando viniera aquí que me llamara.
-¿Solo esos dos te caen bien?
-Si, bueno, hay otro chico, pero no sé muy bien que pensar de él, creo que es un mal criado pero quiere parecer amable, al menos conmigo, así que no me fío mucho de él.
-Eso suena que le gustas.
-Ya, porque cuando dije que salía con Ross casi no se acerco a mi. Así que no hablamos.
-Bueno, ¿y como es el Carlos ese?
-Es muy simpático, cuando quede con el ya os diré si podéis venir con nosotros.
-¿Es guapo?- Pregunto Cris.
-Cris.- Se quejo Paula.
-¿Qué? Igual nos enamoramos si nos vemos o algo y yo saldría bien parada, rico, guapo y simpático.
-Si, bueno, si es guapo, no es un chico 10 pero tampoco esta mal, te podría gustar. El problema es que no sé si tú eres su tipo.
-¿Qué?¿Por qué?¿Le parecería fea?
-No seguro, que creería que eres muy guapa. Pero, te falta algo para que le gustas o varias cosas.
-¿El qué?¿Tallas de sujetador?
-No, no, eso no le importa le gusta que estén planos. Lo que ocurre que Carlos es gay.
-Aaah.- Suspiro Cris.
-Pero no sé lo digáis a nadie, que soy de las pocas que lo saben, a sus padres no le ha dicho nada por que cree que no le gustara la idea, y yo pienso lo mismo.
-Ay pobre.
-Ya.
-A mi me apetece quedar hoy con él, que sino no se que hacer.- Dijo Paula.
-Si, llámalo. Que lo quiero conocer también.
No sabía que hacer, la verdad, es que a mi también me apetecía verlo. Alargue la mano y vi unas sonrisas en la cara de Paula y Cris. Desbloqueé el móvil, fui a la agenda hasta encontrar el número de Carlos le di y su número y nombre salía en toda la pantalla del móvil acompañado de una canción de 'El canto del loco'. No le estaba llamando yo, me estaba llamando él a mi.
-¿Si?
-Hola Julia, ¿te acuerdas de que quedamos en quedar algún día?
-Sinceramente, justo iba llamarte ahora para quedar contigo.
-¡Enserio!¡Eso es genial! Pensamos igual. Para mi que los amigos de verdad aunque no se vean mucho tienen algo especial que los conecta.
-Si,- reí- tú siempre con tus cosas de loco.
-Ya me conoces, ¿pues entonces cómo quedamos?
-Bueno, había quedado con unas amigas, ¿te importaría que dos acopladas se vinieran?
-¿Qué? No, no claro, eso es perfecto así voy conociendo a tus amigas.
-Vale, pero antes tengo que decirte una cosa que creo que no te importará, pero por si acaso te lo digo por el teléfono en vez de persona, simplemente por si te enfadas.
-Julia, ¿que has hecho?
-Nada, nada, simplemente les he dicho tu secreto.- Pare unas milésimas de segundo y empecé a decir lo más rápido posible.- Pero ellas le da igual, y no van a decir nada a nadie, bueno, además, a quien se lo van a decir, ¿a tu padre? no pueden, no saben quien es, y te iba a llamar por ellas que querían conocerte y ademas, como a mi me apetecía verte pues digo este es el momento apropiado y así le doy un gran abrazo que lo he echado mucho de menos y así ya te lo dan otras dos chicas muy guapas.- Pare en seco al ver que el no contestaba pero una gran risa su oía al otro lado del teléfono.
-Julia, da igual, no importa si son amigas tuyas serán buenas personas, como tú.
-Uff, menos mal, ya me imaginaba que reaccionarías a sí, pero por si acaso...
-Oye, dime una cosa.
-¿El qué?
-¿Cuándo me has dicho lo de el secreto has puesto la sonrisa esa con la que creías que nadie te podía decir que no?
-Creo que si.
-Sigues siendo igual que de pequeña. También hablabas así de rápido cuando no querías que te hecharan la bronca.
-Ya lo sé.- Reí.
-Y tú, tan tranquilo como siempre.
-Bueno, ¿al final como quedamos? Que aún no hemos llegado a nada.
-¿Qué te parece si quedamos en el Starbucks?
-¿En el de al lada del Corte Inglés o el que esta cerca del parque ese con el lago?
-En el de el parque me va mejor, pero si quieres en el otro me da igual.
-No, da igual, en ese. ¿Y la hora?
-Ya que yo he puesto el sitio pon tú la hora.
-Bueno, vale, ya sabes que los gays tardamos mucho en arreglarnos,- bromeo- ¿qué te parece a las 17:00?
-Por mi bien, ¿entonces quedamos así?
-Si.
-Vale pues hasta dentro de dos horas?
-Adios fea.
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