lunes, 22 de julio de 2013

Capitulo 20: La historia del edificio

-Tomad vuestras llaves.- Dijo Carlos dándonos una a cada uno.
-O sea que este edificio oficialmente es nuestro.- Dije
-En realidad no tenemos que ir a poner el edificio a nuestros nombres.
-¿De todos?- Preguntó Dani.
-Hombre, si todos ponemos dinero eso será lo justo.- Respondió Paula.
-¿Y cuándo iremos?- Pregunté curiosa.
-No lo sé cuando os valla bien.
-Pero yo tengo una pregunta del edificio.- Dijo Sara.
-Pues pregunta.- Dijo Ross.
-¿Como encontrasteis este edificio y supisteis que no estaba ocupado para que daros vosotros?¿Y porque?
-Eso son más de tres preguntas.- Dijo Dani.
-Pero muy buenas.- Exclamé.
-Creo que como estamos a punto de poner nuestros nombres en la casa tendríamos que conocer la historia.- Dijo un poco demasiado seria.
-Bueno,... pues, es una larga historia.- Dijo Carlos.
-Yo tengo tiempo.
Todos miramos a Sara, estaba demasiado seria, solo la había visto así cuándo la conocí,, ya sabéis la historia.

Un mes antes:

Legué a mi casa mojado de la cabeza a los pies.
-¡Como llueve grite!- Grité al entrar y dándole un beso en la mejilla a mi madre.
-¡Pero mira como llegas!¡Tú te piensas que podéis estar en la calle con este tiempo!- Reí por su comentario.
Mire en el salón y estaba mi padre, mis hermanas, mis tíos y mis primos.
Salude a mis tíos y a mis primos, hacía tiempo que no los veía.
-¿Y dónde quieres que vallamos?- Le pregunté a mi madre después del comentario.
-Pues, no sé, traértelos aquí si quieres.- Dijo con una sonrisa.
-Si los traigo aquí luego me dirás que por que me los e traído.
-Pues seguro.- Dijo mi padre intentando hacer la gracia.
-Pues, no sé, Carlos pero no podéis estar todo el día en la calle, sobretodo si llueve.
-Estábamos en un bar.- Le sonreí.
-Pero da lo mismo.
-¿Y que quieres que hagamos?¿Quedarnos en casa todo el día?
-No pero...
-Si buscáis un sitio para quedaros yo conozco el ideal.- Dije mi tío mientras interrumpía a mi madre.
-¿A si?¿Cual?
-Es un edificio abandonado parece que está mal pero en realidad está muy bien, ¡hasta alguien podría vivir ahí!
-Pero, habrá que pagar mucho por él.- Dije mi madre.
-No, no tiene dueño, es del ayuntamiento y no saben que hacer con él, si demolerlo o no y total si esta en buenas condiciones y no saben que hacer en ese sitio no lo van a demoler. Yo te lo puedo dejar a buen precio además, dentro de poco es tu cumple, ¿verdad?- Asentí.- Pues yo os puedo ayudar para hacerte un regalo.
-Bueno, si el edificio está bien y no es muy caro mantenerlo a mi me parece bien.
-Si así no estáis en la calle no veo porque no.
-Ala, pues mañana os lo enseñaré.
-¿Puedo llevar a un amigo?
-Si claro. Mañana os vengo a buscar a las 11:30 y os lo enseño.
-Me parece bien.- Le sonreí.
Después de un rato se fue.
Me fui a mi habitación y cogí el móvil iba a llamar a Ross para que supiera todo. Me imagino que le gustará la idea, es chula. ¡Al fin tenemos un sitio para nosotros! Si, es una idea muy buena y la que se va a montar. Reí pensando en lo que podría pasar, de todo.
Oía los pitidos del móvil.
-¿Si?- La voz de Ross me hizo bajar de mis pensamientos.
-Hola Ross.
-Hola ¿que tal?
-Bien ¿y tú?
-Bien, bien.
-Oye, ¿que te parecería que tuviéramos un edificio solo para nosotros?
-Define nosotros.
-Tú, Dani, Paula, Cris, Julia y yo.
-Pues, sería algo genial. ¿Por?
-Por que mi tío me a dicho que hay un edificio abandonado donde podríamos pasar el tiempo y a buen precio.
-Osea, un edificio solo para nosotros.
-Si, así es.
-Eso es una pasada.
-Si, ¿verdad? Me lo enseñará mañana ¿vienes?
-Por supuesto.
-Pues a las 11:00 pásate por mi casa.
-Ahí estaré.
-Bueno, hasta mañana.
-Adios.

Al día siguiente vimos el edificio y nos encantó y como mi tío nos lo pagará solo tenemos que ponerlo a nuestros nombres y pagar cada mes. Además mi tío se ocupa de todo el papeleo, menos mal por que no sé si nosotros lo sabríamos hacer.
-¿Que os a parecido?
-Está genial lo único que yo tendré que buscarme un trabajo.
-Si yo también.
-Pues yo conozco a unos mecánicos que necesitan ayudantes, si queréis podéis trabajar ahí.
-A mi me parece estupendo.
-Si a mi también.
-Pues decidido trabajareis ahí.
-Así de fácil.
-Si, son amigos míos y necesitan chicos jóvenes y fuertes, así que seguro que os cogen.
-Bueno, vale.
Mi tío se fue y nos quedamos Ross y yo solos.
-Oye tú tío conoce un montón de gente.
-Si es que trabaja en el ayuntamiento. A ti te suena que las chicas se enteran de todos los cotilleos en la peluquería.
-Si, es que no callan.
-¿Verdad? Pues en el ayuntamiento pasa lo mismo todos los cotilleos pasan por ahí.- Reí.
-Madre mía...- Rió Ross.

Un mes después:

-Y eso es lo que ocurrió. Esta es la historia del edificio ¿Te parece una buena historia?
-Si.- Rió Sara.

No hay comentarios:

Publicar un comentario