lunes, 24 de junio de 2013

Capitulo 15: Esa sonrisa

Chicas os voy a contar la historia que le va a contar Julia a Paula, pero yo lo voy a recoger en un capitulo anterior. Espero que os guste:
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Estaba andando por la calle eran las 11:30 y no se veía a nadie iba tranquilamente andando y escuchando música con mi MP4. Sonaba Princesas de Pereza.
Una ráfaga de viento vino a por mi y me despeino, después me puse bien la fina chaqueta que llevaba. Acabamos de empezar el verano pero aún hace bastante fresco.
Mire al cielo, solo había una estrella resplandeciendo. Suspire. Cruce un paso de cebra, y llegue, allí estaba ese edificio que parece estar en ruinas. Suspire al recordar lo que había pasado esta noche. Cerré los ojos imaginándome lo que pasará y haremos en ese edificio, tan solo de pensarlo me puse a reír como una tonta.
De repente sonó en mi MP4 Perdóname ángel  la misma canción que Ross hizo que escuchara esta tarde en la azotea del edificio que tenia delante.
Me saqué los cascos y volví a mirar al cielo y allí estaba la misma estrella que había visto hace unos minutos. Sonreí.
-Hola mamá.- Susurre.
Y me volví a poner los cascos y fui andando contenta a mi casa.

Pero de repente oí como se abría, me gire de golpe y vi a Carlos.
-Hola Julia.- Me gritó.
-Hola.- Dije sonriendo mientras me acercaba a él.
-Ven, pasa.- Dijo mientras entraba al edificio.
-Vale.- Sonreí.
Subimos a arriba, ya se veía todo más limpio, pero aún faltaba mucho por limpiar.
-¿Qué hacías aquí?- Le pregunté.
-Nada, que me apetecía venir y ya de paso empezaba a poner esto un poco decente y traer unas cosas.
-¿Traer unas cosas?
-Si hemos pensado que podríamos traer cosas aquí que sobraran de casa siempre y cuando la puedan utilizar los demás o ver o lo que quieran.
-A vale, eso esta muy bien.- Sonreí.- ¿Y tú que has traído?- Pregunté.
-Nada en especial, unas mantas que sobraban en casa, una tele vieja, un blu-ray que ya no utilizamos y unas películas que ya no podemos ver porque en mi casa solo utilizamos el DVD.
-Hombre, pues está muy bien. ¿Qué películas son?
-Son unas viejas de mi madre, a saber que hay en esta caja.- Rió.
-Vamos a ver.- Le sonreí y nos pusimos a ver que películas había en la caja.
-Titanic, esta es una de las grandes del cine. 300, esta le gustará a los chicos. Terminator, otra que os gustara. Forrest Gump, esta la he visto un montón de veces y nunca me caso de verla. Cuatro bodas y un funeral, era una de las favoritas de mi abuelo, es más, me recuerda a él. Desayuno con diamantes, era la favorita de mi madre. Rocky, nunca me había importado verla. Pretty Woman, es una de las favoritas de Paula, y además yo siempre la he querido ver.- Le dije sonriendo, la verdad es que todas son muy buenas.- Y la última es, La vida es bella, mi favorita. Son todas películas buenas y podemos ver cualquiera.
-Si, así que tu favorita es La vida es bella es tu película favorita.- Dijo sonriendo mientras cogía la cinta y sonreía.
-Si, así es. Sobre todo porque tiene la frase más bonita del cine, para mí.- Conteste sonriendo.
-Déjame adivinar.- Se levanto.- Acaso es:
¡Buenos días princesa!
He soñado toda la noche contigo,
 íbamos al cine y tú llevabas aquel vestido rosa que me gusta tanto,
solo pienso en ti princesa,
pienso siempre en ti.

-Si, esa misma.
-¿Te apetece verla?
-Claro.- Le sonreí.
-Vale, pero espera.- Cogió una chaqueta fina que tenía ahora vuelvo.
-Pero, ¿a donde vas?
-Tú espérame.- Dijo acercándose mucho a mí, la verdad es que me puse nerviosa nuestras narices prácticamente se pegaron y no podía despegarme mi mirada de sus ojos marrones. - Ahora vuelvo.- Dijo de repente tras un gran silencio.

Estuve esperando como unos diez minutos y de repente oí el ruido de las llaves y el chirrido de la puerta. Si os digo la verdad suerte que sabía que era Carlos, porque si no os juro que es que daba miedo, era como estar en una casa encantadas de esas porque, no había mucha luz ya que había que cambiar la mayoría de las bombillas y casi todo estaba lleno de polvo y telarañas. Lo último que quieres es oír el ruido de la puerta y pasos.

-Hola, ya estoy aquí.- Dijo la voz de Carlos.- Siento haberte dejado sola pero ver una películas sin palomitas ni patatas ni bebida no es lo mismo. -Rió.
-En eso tienes razón.
-A demás así ya he comprado los vasos y los platos.- Dijo con esa gran sonrisa. Julia. ¿no te gustará Carlos? No, Julia, no, no te gusta
-Bueno , te ayudo a preparar todo.
-Si, vale.- Y ahí estaba su sonrisa perfecta.
Puse las patatas y las palomitas en unos boles separados que él había comprado.
Mientras él se estaba encargando de poner la tele y el blu-ray bien.
-Bueno, yo creo que esto ya esta.- Y como no esa sonrisa perfecta.
-Perfecto, a ver la película.- Sonreí.
-Si, espero que valla.
-Claro que va a ir.

Encendió la tele y puso la cinta. Nos sentamos en un sofá con una manta delante de la tele. Cogió el mando y tras cambiar unos canales y ponerse un poco nervioso logro encontrar el canal donde salia una foto de la película y el título. Le dio al  Play y nos pusimos a ver la película.

Después de casi dos horas de película se terminó.
-Es preciosa esta película nunca me cansaré de verla.- Le sonreí.
-Si, tienes razón. Aunque yo también tengo algo que es aun más precioso y tampoco me cansaré de verla nunca.
-¿Verla?
-Si.- Me sonrió.
-Y, ¿quien es?
-La conoces.
-Si.
-Si, y más que nadie. Mas que nada porque eres tú.
Me toqué el pelo y sonreí, nunca pensé que me iba a decir eso la verdad es que si me lo dice antes no sé como me lo habría tomado. Pero, me lo ha dicho ahora y no le puede decir otra cosa que.
-Yo también tengo algo que nunca me cansaré de ver.
-Ya lo sé, la película.
Reí.
-No me refería a tu sonrisa, esa sonrisa que desde hace unas horas no puedo dejar de ver, esa misma sonrisa que me esta volviendo loca, esa sonrisa que tiene en la cara uno de los chicos más especiales del mundo.
Me sonrió.
-Ves, esta misma sonrisa.

Y tras sonreír le paso lo que los dos deseábamos que ocurriera.

Nos besamos y no fue un beso cualquiera sino un beso especial, tierno, cariñoso. Uno de los beso que nunca se olvidan.
Y ahí termino esa gran noche bajo una manta, besándonos.

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