Me levante de la cama y cogí mi móvil y puse una canción alzar, no quería pensar en eso, sonó los primeros acordes de La flaca de "Jarabe de palo".
Me acuerdo que al principio no me gustaba mucho pero aun así me la pasó Ross al móvil, Ross... él es por el que no quiero irme, bueno por todos en general, pero sobretodo por él.
Joder, ¿que puedo hacer? Ya tengo 18 y después de este verano tengo que empezar una carrera o al menos trabajar, pero ese no es el problema si no... ¿de qué? Marketing, para trabajar en la empresa de mi padre, no lo sé si eso es lo que más me va a gustar pero si lo más acertado, es decir, el trabajo ya lo tendría y cobraría lo suficiente para independizarme rápidamente y poder vivir en una buena casa sin tenerle que pedir ayuda a mi padre.
Además hace ya unos días me saque un pequeño trabajo con Paula de monitoras en una guardería y ya tengo dinero guardado de una cuenta que me abrió mi padre cuando era pequeña con mi madre para el futuro, ahora de esa cuenta me encargo yo y tengo bastante dinero, demasiado diría yo.
Si yo creo que eso sería bueno para el futuro, estudiar en una buena universidad, trabajar en una empresa, seguramente la de mi padre e independizarme.
Llamaría ahora mismo a Paula, pero a ella no le gusta este tema, piensa que somos jóvenes y que tenemos que pensar en el presente para vivir la vida, pero lo malo es que el verano no es para siempre y no queda tanto para que termine.
Así que cogí el móvil y marque el número.
-Hola Julia.- Dijo su alegre voz por el otro lado de la línea.
-Hola Cris. ¿Qué tal?
-Bien, bien. ¿Tú?
-Bien. ¿Estas haciendo algo en especial?
-No estaba esperando a que alguien llamara para hacer algo.- Rió.
-Pues hoy es tu día de suerte, ¿quieres que quedamos?
-Claro.- Se rió.
-Una cosa,- dije ya más seria- ¿sabes algo de Paula?- Solté después de un suspiro.
-Si, esta con mi hermano, ¿por?
-Por nada, nada.- Mire hacia el suelo y suspire. - Voy a pasarme a buscar por tu casa ahora.
-No ven dentro de un rato, que me acabo de duchar.
-No te lo he preguntado, te lo he dicho así que dentro de poco llego a tu casa estés listo o no.- Dije saltando de la cama.
-No voy a estar lista.
-Bueno, pues me invitas a pasar y a unas pastas. Venga, dentro de poco llego necesito salir de aquí.
-Bueno, vale, aquí te espero.
Sonreí bajo su afirmación, me puse unas Vans rojas y cogí mi bolso ya preparado. Salí de mi habitación y pegue un grito para decir a mi padre que salía. Acto seguido cerré la puerta y cogí el ascensor.
Mire el reloj, no había tardado mucho. Apreté el timbre y espere hasta que apareciera la voz de Cris indicando que subiera. Subí por las escaleras hasta el 2ºA y entre por la puerta que estaba medio abierta.
-Hola.- Salude.
-Hola Julia,- se oyó la voz la voz de la madre de Cris proviniendo de la cocina, se acercó hasta mi y me dio dos besos- Cristina esta en su habitación secándose el pelo.
-Vale.- Le sonreí.
Llegue hasta la habitación de Cris.
-Hola.- Le grite abriendo la puerta bruscamente.
-Hola.- Me dijo Cris alegremente.
Estaba sentada mirándose al espejo, mientras se secaba el pelo. Vestía solo con ropa interior y con un albornoz encima.
-¿Que tal.?- Le pregunte. Tirando el bolso hacia su cama y sentarme en esta.
-Bien, te puedes sentar estas en tu casa.- Dijo con ironía al ver que ya me ponía bien cómoda. Le saque la lengua por el comentario.- Dentro de poco ya estaré lista.- Me informo mientras se cepillaba el pelo.
Estuvimos hablando sobre cosas y riéndonos.
Cris se vistió con un pequeño vestido veraniego azul con pequeños puntos blancos y unos zapatos marrones claros y un pequeño bolso del mismo color.
Salimos de su casa y fuimos a una cafetería.
-¿Qué era tan importante que me querías decir?
-¿Qué hay del futuro?- Solté muy seria sin saber que explicarle.- Quiero decir, ¿tú que vas a hacer después del verano? ¿Qué, qué vas a estudiar?
-Lo he pensado muy bien y al final he decidido que psicóloga.- Dijo muy contento y segura.
-¿Qué?- Le pregunte sorprendida ya que no esperaba a ella en ese trabajo.
-Lo que has oído psicóloga.
-Joder, otra que lo tiene claro. Había llamado a Paula también, pero ya sabes como se pone con este temita.
-¿Y tú qué?¿Aún no lo tienes claro?
-No, si creo que si, pero no sé si es la mejor opción. Pero se que es con la mejor que me va a ir en la vida.
-Haber, ¿cuál?
-Marketing.
-Pues, si esta muy bien.
-Ya lo sé, pero es que no quiero convertirme en esos que solo le importa su empresa y lo demás no, ya saber que yo nunca me quería convertir así, pero ahora creo que es como mejor me voy a ganar la vida y, y, ... oh no sé que hacer.- Dije colocando mis manos en la frente y tirando la cabeza hacia delante apoyada en estas y los codos en la mesa.
-Haber, tranquila, tú no eres así y yo sé que no te convertirás en eso, ¿qué como lo sé? Porque eres una gran persona.- Me dijo acariciándome la cabeza.
-Pero ese no es el mayor problema.- Dije mirándola a los ojos.- El gran problema es Ross, ya sabes que él piensa como yo y nunca me perdonaría que empezará a trabajar en la empresa de mi padre y convertirme en uno de ellos.
-No, Ross te quiere por como eres, no por donde trabajes.
-Ya seguro, pero es que trabajar de eso es distinto.
-Bueno, pero hasta el final del verano aun puedes pensarlo.
-Ya, pero no le digas a nadie nada de esto y aun menos a Ross.
-Vale, tranquila.
-A la única que le podrías decir algo es a Paula, pero no le gusta hablar de estas cosa así que no le digas nada.
Joder, ¿que puedo hacer? Ya tengo 18 y después de este verano tengo que empezar una carrera o al menos trabajar, pero ese no es el problema si no... ¿de qué? Marketing, para trabajar en la empresa de mi padre, no lo sé si eso es lo que más me va a gustar pero si lo más acertado, es decir, el trabajo ya lo tendría y cobraría lo suficiente para independizarme rápidamente y poder vivir en una buena casa sin tenerle que pedir ayuda a mi padre.
Además hace ya unos días me saque un pequeño trabajo con Paula de monitoras en una guardería y ya tengo dinero guardado de una cuenta que me abrió mi padre cuando era pequeña con mi madre para el futuro, ahora de esa cuenta me encargo yo y tengo bastante dinero, demasiado diría yo.
Si yo creo que eso sería bueno para el futuro, estudiar en una buena universidad, trabajar en una empresa, seguramente la de mi padre e independizarme.
Llamaría ahora mismo a Paula, pero a ella no le gusta este tema, piensa que somos jóvenes y que tenemos que pensar en el presente para vivir la vida, pero lo malo es que el verano no es para siempre y no queda tanto para que termine.
Así que cogí el móvil y marque el número.
-Hola Julia.- Dijo su alegre voz por el otro lado de la línea.
-Hola Cris. ¿Qué tal?
-Bien, bien. ¿Tú?
-Bien. ¿Estas haciendo algo en especial?
-No estaba esperando a que alguien llamara para hacer algo.- Rió.
-Pues hoy es tu día de suerte, ¿quieres que quedamos?
-Claro.- Se rió.
-Una cosa,- dije ya más seria- ¿sabes algo de Paula?- Solté después de un suspiro.
-Si, esta con mi hermano, ¿por?
-Por nada, nada.- Mire hacia el suelo y suspire. - Voy a pasarme a buscar por tu casa ahora.
-No ven dentro de un rato, que me acabo de duchar.
-No te lo he preguntado, te lo he dicho así que dentro de poco llego a tu casa estés listo o no.- Dije saltando de la cama.
-No voy a estar lista.
-Bueno, pues me invitas a pasar y a unas pastas. Venga, dentro de poco llego necesito salir de aquí.
-Bueno, vale, aquí te espero.
Sonreí bajo su afirmación, me puse unas Vans rojas y cogí mi bolso ya preparado. Salí de mi habitación y pegue un grito para decir a mi padre que salía. Acto seguido cerré la puerta y cogí el ascensor.
Mire el reloj, no había tardado mucho. Apreté el timbre y espere hasta que apareciera la voz de Cris indicando que subiera. Subí por las escaleras hasta el 2ºA y entre por la puerta que estaba medio abierta.
-Hola.- Salude.
-Hola Julia,- se oyó la voz la voz de la madre de Cris proviniendo de la cocina, se acercó hasta mi y me dio dos besos- Cristina esta en su habitación secándose el pelo.
-Vale.- Le sonreí.
Llegue hasta la habitación de Cris.
-Hola.- Le grite abriendo la puerta bruscamente.
-Hola.- Me dijo Cris alegremente.
Estaba sentada mirándose al espejo, mientras se secaba el pelo. Vestía solo con ropa interior y con un albornoz encima.
-¿Que tal.?- Le pregunte. Tirando el bolso hacia su cama y sentarme en esta.
-Bien, te puedes sentar estas en tu casa.- Dijo con ironía al ver que ya me ponía bien cómoda. Le saque la lengua por el comentario.- Dentro de poco ya estaré lista.- Me informo mientras se cepillaba el pelo.
Estuvimos hablando sobre cosas y riéndonos.
Cris se vistió con un pequeño vestido veraniego azul con pequeños puntos blancos y unos zapatos marrones claros y un pequeño bolso del mismo color.
Salimos de su casa y fuimos a una cafetería.
-¿Qué era tan importante que me querías decir?
-¿Qué hay del futuro?- Solté muy seria sin saber que explicarle.- Quiero decir, ¿tú que vas a hacer después del verano? ¿Qué, qué vas a estudiar?
-Lo he pensado muy bien y al final he decidido que psicóloga.- Dijo muy contento y segura.
-¿Qué?- Le pregunte sorprendida ya que no esperaba a ella en ese trabajo.
-Lo que has oído psicóloga.
-Joder, otra que lo tiene claro. Había llamado a Paula también, pero ya sabes como se pone con este temita.
-¿Y tú qué?¿Aún no lo tienes claro?
-No, si creo que si, pero no sé si es la mejor opción. Pero se que es con la mejor que me va a ir en la vida.
-Haber, ¿cuál?
-Marketing.
-Pues, si esta muy bien.
-Ya lo sé, pero es que no quiero convertirme en esos que solo le importa su empresa y lo demás no, ya saber que yo nunca me quería convertir así, pero ahora creo que es como mejor me voy a ganar la vida y, y, ... oh no sé que hacer.- Dije colocando mis manos en la frente y tirando la cabeza hacia delante apoyada en estas y los codos en la mesa.
-Haber, tranquila, tú no eres así y yo sé que no te convertirás en eso, ¿qué como lo sé? Porque eres una gran persona.- Me dijo acariciándome la cabeza.
-Pero ese no es el mayor problema.- Dije mirándola a los ojos.- El gran problema es Ross, ya sabes que él piensa como yo y nunca me perdonaría que empezará a trabajar en la empresa de mi padre y convertirme en uno de ellos.
-No, Ross te quiere por como eres, no por donde trabajes.
-Ya seguro, pero es que trabajar de eso es distinto.
-Bueno, pero hasta el final del verano aun puedes pensarlo.
-Ya, pero no le digas a nadie nada de esto y aun menos a Ross.
-Vale, tranquila.
-A la única que le podrías decir algo es a Paula, pero no le gusta hablar de estas cosa así que no le digas nada.
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